lunes, 21 de mayo de 2018

Pienso...

Desgarrada la tela,
roto el corsé,
vengo a ti,
desnuda y libre,
preparada para cantar versos que pican,
que rasgan y que hieren.
La carta fue clara,
antes del alumbramiento,
la chispa traerá el rayo,
el trueno anunciará que la nube habrá de ser tormenta,
y el relámpago que en un cielo que tiembla,
de la sombra nacerá la luz.

Ahora solo tengo ojos
para las pisadas de mis zapatos deformados,
para las huellas de los dedos de mis manos,
para el rastro negro de mis líneas en blanco,
para mi libro de los besos perdidos.

¿Qué puedo temer?
¿La ceja alzada?
¿La sonrisa envenenada?
¿La mirada inerte?
¿La palabra afilada?

Esas fieras ya no son,
de todo han de hablar, de nada deben saber.
Escupen, critican y aplauden,
pero su dardo no se clava en la piel.
El monstruo que muerde y hace sangrar
no anda por calles abarrotadas,
en mi mente anda enjaulado,
esperando la certera palabra del que me ama,
                                      cuando se olvida de que soy su ser amado.

viernes, 27 de abril de 2018

Mini relato o Fantasía de un minuto II

LINK A LA CANCIÓN QUE SUENA EN EL RELATO
¿Se puede ser más sexy que George Michael? 

Abrió el monedero agitada buscando la tarjeta de crédito. 
Estaba nerviosa, irritada para ser más exactos, porque esa maldita instigadora a la ruina no asomaba por ningún lado. 
Qué rápido salía a su encuentro cuando el gasto era de cientos de euros, y hoy que no llevaba ni un puñetero euro y el total era una cantidad irrisoria, la condenada se resistía. 
Imposible que ese trocillo de plástico estuviera en otro lugar. Las últimas semanas había hecho propósito de no sucumbir a la tentación y apenas si pensaba en ella. Pero esa tarde la incitación fue mayúscula, peor que resistirse a ver la primera temporada de Outlander sin recrearse en el séptimo capítulo. 
Había estado corriendo durante dos horas en plena tarde y todavía notaba como las gotas de sudor recorrían su columna. Iba hecha un desastre, las mallas negras y el top del mismo color a conjunto de la marca Adidas apenas si los notaba, se habían adherido tanto a su piel, que eran una capa más de su organismo en su acalorado cuerpo. 
Rezaba por que nadie entrase a la perfumería; tal vez había sido mala idea pararse, sin embargo, no había podido resistirse ante la oferta que se anunciaba en el escaparate. Tres productos: un maquillaje, una máscara y un pintalabios rojo de Max Factor, por el producto de mayor precio. 

Donde las olas me lleven...


Donde las olas me lleven...

Vagué por desiertos de besos congelados,
de acero, aleatorios, sin alma,
con principio fugaz y final amargo,
donde yo solo fui espacio,
donde él solo fue tiempo.

Miraba atrás,
miraba al frente,
y la árida arena era marea de soledad,
cubriendo mis ojos de velos blancos,
levantando dunas de rabia.

Entonces deseé ser rosa de Jericó,
errante y gris,
con raíces sin necesidad de tierra,
libre para beber en un oasis de aguas efímeras,
salvaje para no anclarme a ningún puerto.

Pero mis pies cruzaron el páramo,
las ráfagas de viento me llevaron hasta la playa,
y allí, frente a un horizonte sin línea ni límites,
las olas vinieron en mi busca,
con caricias que auguraban un para siempre.

Me sumergí en la promesa de sus aguas,
me entregué a la verdad de su magnetismo,
a la pasión de la marea,
al misterio de los besos sin aire,
al enigma de la piel húmeda que arde.

Por eso, al final del día,
cuando de nuevo me pregunten a dónde voy,
el pulso marcará el camino,
y tu verso será mi respuesta:

- Donde las olas me lleven...

martes, 24 de abril de 2018

Mini relato o fantasía de un minuto

¿QUIÉN FUERA CHARLIZE THERON?

19:30 p.m.

Levantarme, mirarme al espejo y deprimirme ha sido todo una esta mañana.

Yo, una chica de la llamada Generación X, una que lo había dado todo en las pistas de baile con OBK, C+C Music Factory o Ximo Bayo (¡Hu, ha!); que me había recorrido media “ruta del Bakalao” cual peregrina hacia Santiago, salvando las distancias claro, con el fin de buscar el éxtasis divino bailando y saltando como una posesa. Y ahora… ¡qué lástima! Con dos sesiones de zumba tengo tantas agujetas que siento el cuerpo más rígido que la momia de Tutankamon.
Aclaro: Lo del éxtasis no va con segundas. ¡Gracias a Dios no llegué a probar ninguna droga sintética! Os lo prometo por el guante negro de George Michael.

¡Ah! ¿Que por qué prometo por él?

Muy sencillo.

viernes, 23 de febrero de 2018

Lo conocí con 16 años...

Lo conocí con 16 años y me enamoré como solo a esa edad puede suceder, desmedida e inocentemente. 
Fue un flechazo directo y certero y, aunque las circunstancias me alejaron de su hechizo y conocí a otros, siempre ocupó un lugar especial en mi corazón, uno mágico que ha viajado conmigo en lo que escribo de forma consciente o no. De él me gustó su duende, su encanto, su sensibilidad, su forma tan magistral para contar su verdad, pero si algo me enseñó, fue que la poesía no tenía por qué residir solo en un verso. 

¿Quién es él?

Él es Federico García Lorca y sus obras, sean de género dramático o lírico, son pura poesía, son puro embrujo.
Aquí os dejo un fragmento de Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores.

 
“Me he acostumbrado a vivir muchos años fuera de mí, pensando en cosas que estaban muy lejos, y ahora que estas cosas ya no existen, sigo dando vueltas y más vueltas por un sitio frío, buscando una salida que no he de encontrar nunca. Yo lo sabía todo. Sabía que se había casado; ya se encargó un alma caritativa de decírmelo, y todo este tiempo estuve recibiendo sus cartas desde América, con una ilusión tan llena de sollozos, que hasta a mí misma me sorprendía. Si la gente no hubiese hablado, si vosotras no lo hubierais sabido, si nadie lo hubiese sabido excepto yo, sus cartas y sus mentiras seguirían alimentando mi ilusión como el primer año de su ausencia. Pero todos lo sabían, y yo me encontraba señalada por un dedo acusador que hacía ridícula mi modestia de prometida, y le daba un aire grotesco a mi abanico de soltera. Cada año que pasaba era como una prenda íntima que me arrancaban del cuerpo. Y hoy se casa una amiga, y pasado otra y otra, y tienen hijos y crecen, y vienen a mostrarme sus notas de exámenes, y hacen casas nuevas, y canciones nuevas. Y yo igual, con el mismo temblor, igual; yo, cortando el mismo clavel, mirando las mismas nubes, y un día bajo al paseo, y me doy cuenta que no conozco a nadie, muchachos y muchachas me dejan atrás porque me canso, y uno dice: "Ahí está la solterona"; y otro, hermoso, con rizos en la cabeza, comenta: "A esa ya no hay quien le clave el diente." Y yo lo oigo, y no puedo gritar, sino vamos adelante, con la boca llena de veneno y con unas ganas enormes de huir, de quitarme los zapatos, y no moverme más, nunca más de mi rincón. 

(…)

Ya soy vieja. Le oí decir ayer al ama, que todavía podía yo casarme. De ningún modo. No lo pienses. Ya perdí la esperanza de hacerlo con quien quise con toda mi sangre, con quien quise y.... con quien quiero. Todo está acabado... y, sin embargo, me acuesto y me despierto con el más terrible de los sentimientos, que es tener la esperanza muerta. Quiero huir, quiero no ver, quedarme serena, vacía... (¿es que acaso no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad?) Y sin embargo la esperanza me sigue, me persigue, me muerde como un lobo que apretase sus dientes por última vez. 

(…)

Soy como soy. Y no me puedo cambiar. Ahora lo único que me queda es mi dignidad. Lo que tengo por dentro me lo guardo para mí sola.”

domingo, 18 de febrero de 2018

Mis experimentos...

¿No os ha pasado alguna vez que lo que comienza siendo una pequeña idea, luego sin darte cuenta, se transforma en "un más"?
A mí me sucedió con un detalle que quise hacer este octubre. De una sencilla hoja de papel, pasó a varias y así hasta tener en mis manos un mini poemario. 
Entonces observé que las palabras estaban, pero no el formato. Si quería regalarlo, no podía entregarlo de cualquier manera, como un manojo de flores sueltas sin orden ni concierto. De ahí que pensara en insertarle imágenes, generar un mini libreto que tuviera mayor empaque.
Claramente, esto suponía que me iba a llevar más tiempo, pero ¿qué importaba si era para los que más quería? Luego no bastaba con una simple presentación, se merecían una portada que reflejara lo que intentaba transmitirles.
El proyecto creció, no obstante tuve que frenarlo, porque cada vez aumentaba el tamaño e iba contrarreloj. Por ello, le puse punto y final y lo envié en la fecha señalada. 
¿Reacciones?   
¡Qué importa! La ilusión de darles mi tiempo, fue suficiente para mí.

Aquí os dejo el vídeo donde lo podéis ver y, aunque no es nada del otro mundo, significó tiempo y redescubrir un camino que abandoné hace algún tiempo. (¡¡Perdonad la calidad de la imagen no he logrado aún mejorarla!!)

¡Espero que os guste! 💋



sábado, 17 de febrero de 2018

Retomando Talent...


"Y si hablara de fuegos que quiebran maldades y abrasan leños ennegrecidos de tanto odiar. Y si montara unicornios capaces de dar la vuelta al mundo y dejar atrás infiernos. Y si quisiera creer que puedo domar llamas y hacer arder dragones. Y si mis ojos pudieran poner palabras a lo que veo. Y si la duda que me persigue, se aliara conmigo y ya no vacilara. Y si creo en mí...
¿Sabes qué?
Nada me detendría, ni la sombra, ni la duda, ni el miedo, ni la tinta.

¿El techo?
El cielo no sería un techo, sería la puerta a las estrellas y ¡cuidado! porque podría surcarlo." C.I.

¡Mis valientes lectores!

Me encuentro inmersa en la fase "recopilación de material" para la segunda parte de Talent. Siiiií, por fin. Y, aunque, no voy al ritmo que quisiera (trabajo, niños, casa) ya empiezo a rodearme de los pequeños detalles que me ayudarán a reconectarme con su MAGIA. Hecho que para mí es fundamental, puesto que comienzan a surgir ideas, pero, ante todo, me permite adentrarme en la esencia de la historia, en el fluir de la realidad vital de los personajes y eso me ayuda a visualizar mejor las escenas.
No os puedo contar mucho más, dado que llevo muy poquito, pero sí que os adelanto que cambiamos de protagonistas y escenario. Enya y Adrian estarán presentes, seguiré desarrollando aspectos de su relación y de su misión, pero me apetecía que mis gardders líderes cedieran el protagonismo a unos personajes antagónicos con los que me encariñé. Nada como enfrentar dos titanes, ¿no creéis?
Supongo que intuiréis quienes pueden ser, aunque tal vez dejé tantas puertas abiertas que no resulta tan obvio.👀 ¿O sí? Jajajajajaja
Mientras tanto, os dejo el enlace para que, quienes tienen Spotify, podáis reconectar con el Gardd.

Talent en Spotify

Y para aquellos que no tengáis cuenta, os incluyo el vídeo que me hizo viajar hasta Escocia y conocer a Enya y Adrian.
Disfrutadlo y feliz fin de semana💚
¡Saludos, gardders!